viernes, 17 de agosto de 2012

Cositas de la infancia.1.


Cositas de la infancia.1.


Me acuerdo que cuando era niña, creía que si las nubes se movían, era porque la Tierra estaba dando vueltas alrededor del sol. Pensaba que era lo mismo que cuando uno se monta en un carrusel. Se ve pasar el paisaje. Para mí, las nubes eran fijas y nosotros nos movíamos.

Tenía conciencia de estar pequeña y en un estado efímero. Miraba mis piernas y no alcanzaban al piso cuando estaba sentada en una silla y pensaba: “un día mis piernas van a alcanzar al piso, voy a ser adulta y nada será como antes”. Trataba de disfrutar de mis piernas corticas. Ahora, a veces, busco este paraíso perdido y me siento sobre un muro, un puente y dejo balancear mis piernas, como en los viejos tiempos de este casi paraíso que se terminó. Es igual pero no da igual.

Me pasó lo mismo con la lectura. Miraba los créditos al final de las películas. Parecían jeroglíficos y pensaba "un día podré entenderlos pero ese día voy a perder la magia de no entenderlos." Perderé mis jeroglíficos . Siempre me dolía la pérdida, nunca podía tenerlo todo. A veces, en cine, no me levanto de la silla, me quedo con los ojos casi cerrados y trato de ver mis signos tan amados. Es igual pero no da igual.

Me acuerdo comer tartine de cancoillotte, este queso líquido. Se me untaba los dedos, la boca, el mentón. Todo mi cuerpo se ponía pegajoso y se iba empeorando cuando se secaba. Afortunadamente, mi mamá nunca salía sin tener en su bolso un guante húmedo en una bolsa de plástico. Lo sacaba, me limpiaba y yo volvía al estado anterior. Fresca, tranquila, una delicia. Hasta la próxima tartine.

Nunca había visto el mar. Era un gran sueño. Me sentaba a la orilla del lago cerca de mi casa. Con mis manos, hacía como una especie de caja, de binoculares e intentaba ver solamente un pedazo del agua, quitando "la tierra" de los bordes. Era el mar mío. Siento ternura por este laguito cuando lo veo, como cuando uno recuerda a su primer novio. Vi el mar por primera vez a los 14 años y sabía que un antes y un después se perfilaban. Me quedé plasmada, no necesitaba la caja de manos para simular el infinito. Por fin, la inmensidad se planteaba frente a mí con todo su orgullo. Era impresionante. Todavía no sabía que a los diez y nueve años iba a perder a mi hermano en el mar.

Por la noche, me acostaba en la cama y jugaba con mis pies, piernas levantadas trataba de tocar el techo. Me gustaba mirar entre cada dedo para ver si había mugre. Era como un regalo sorpresa. Descubría con entusiasmo la bolita negra, era como una hija mía. Así iba buscando con mucha expectativa. Cada noche esperaba la sorpresa, sí o no se había formado la mugre. Era una guerra total con mi mamá porque yo no me quería lavar los pies. Ella nunca supo la causa de esa rebeldía. También miraba mis pies y sabía que eran de niñas, y que pronto se iban a transformar en pie de adulto. Los admiraban por eso, por su estado fugaz. Un día de la adolescencia, los miré y me di cuenta…ya tenía pie de mujer. Otra etapa comenzaba.
Cuando era niña, pensaba que la cola de los gatos le servía de calzones. Para mi ,era lógico: como no tenían tela, los gatos utilizaban su cola para esconder su sexo.
Me acuerdo que cuando era niña, no se podía caminar. Mis piernas siempre iban corriendo, saltando. Era imposible controlarlas. De igual manera, me acuerdo que me prometía a mí misma ser juiciosa y hacer todo lo que mi mamá me decía. No lo podía lograr más de veinte minutos. Me decepcionaba a mí misma pero sentía que debía rendirme a mi condición de niña. No obedecer. Me pasa lo mismo, hoy en día, cuando trato de no fumar, no tomar, no despertarme tan tarde…

Me acuerdo que, un día, montada a caballo sobre mi hermano acostado, le frotaba mi pañuelo sobre el torso. Se dio cuenta y dijo: ¡qué asco, me untas con tus moscos! Le contesté “No importa. Es agua de nariz”

Cuando era niña mi mamá me decía con orgullo que yo era su bastón para la viejez….no entendía muy bien…ahora creo que lo decía porque era la sexta y última de sus hijos….cuando estaba enfadada contra mí, me decía que era su bastón de mierda...no entendía tampoco….cuando hacía algo muy malo, me gritaba “¡ uuhh camello”, no sabía por qué los camellos intervenían en este asunto y me preguntaba si ellos eran tan necios como yo.

Mucho tiempo después, era profesora, encargada de un salón de niños de cinco años. Había perdido a mi mamá seis meses antes. Estaba ayudando los niños a vestirse. Me arrodillé frente a una niña. Le metí la camiseta en el pantalón por adelante, por detrás, cerré la cremallera de la chaqueta. Hice un nudo con la bufanda alrededor del cuello. Entré en choc.
Sentí las manos de mi mamá sobre mi propio cuerpo cuando me vestía. Cuando yo estaba de pie sobre la silla amarilla de la sala. Antes de salir para hacer las compras en el mercado. Las manos por detrás, por adelante, a dentro del pantalón, la camisa. Y yo molestando, saltando sobre la silla que tenía resortes. Ayy pero quédate quieta un poquito.
Mis manos son iguales. Arrugadas, fuertes, corticas, las mismas. Había perdido a mi mamá seis meses antes. Y mis manos eran igual que las suyas. Milimétricamente, reproducían sus gestos “vestir a una niña”, gestos de pronto ancestrales, de mi mamá, de mi abuela, de mi tatarabuela…

 


Por qué quiero escribir en la Soho ?


Por qué quiero escribir en la Soho?



Porque tengo un ego sobredimensionado y cuando pisé la tierra colombiana se me hinchó más.


Porque soy megalomaniaca y ver mis escritos impresos en una columna sohistica me electriza, me inyecta adrenalina por las venas…y eso si, es mi droga. La cocaína no me interesa, caí en la caneca del laboratorio cuando era niña. Ya la tengo interiormente.


Porque escribo como orino.

Eso empieza con una agitación neuronal, después las palabras no caben más en mi cerebro, busco papel y bolí, lleno el espacio y por fin siento alivio.

Duración del episodio: 20 minutos.

¿Cuando la gana me sorprenderá otra vez? ninguna idea.


Porque soy francesa y los relatos de mis épicos encuentros encantan a los colombianos: de la tienda de la esquina a las cabañas de la Guajira pasando por la Cuadra Picha, del chochal de la Caracas a la casa de tabla de Múcura pasando por la cola de la ETB, de la fiesta del pick-up de la Universal al taller del 7 de agosto pasando por las citas con el Acueducto de Bogotá…


Porque estoy mamada de escuchar todos los días las emisoras de la Radio policía nacional, Alerta Bogotá, y levanta tu culo con Tropicana…


Porque soy una mujer Soho, no  de las que muestran las tetas a fuera, pero de las que llenan paginas y paginas,… aunque a veces me encuentro las tetas a fuera sin querer queriendo en unas de mis tantas borracheras.


Porque escribo rápido como un  puño e irónico como una puñalada.

Porque tengo una desnudez contundente.


Porque escribir en Francia está reservado a los que sí, tienen el cartón de periodista. Somos etiquetados por siempre, enjaulados en nuestra profesión. Mientras que en Colombia, puedo vender frutas hoy, instalar chimenea mañana y ser poeta por la noche. Como un aire de libertad…


Porque autorizarme me da alas.

Porque la sesión modelo no modelo existe, entonces la sesión escritor no escritor también debe existir.


Porque quiero lo mejor para mi.


Porque sino me muero.

 
 




What if...


Escribir a partir de un “What if…”

 

¿Qué pasaría si la esposa de un hombre blanco tuviera un bebé negro?


Historia 1:

La pareja entra en crisis: el hombre rechaza el bebé, la mujer lo acepta.

El hombre furioso arranca el bebé de los brazos de la mujer y lo entrega a un orfanato. La mujer entra en depresión y está internado en un manicomio. Tiene una crisis mística. No para de declarar su inocencia y se cree la Virgen en persona o su rencarnación.

Mientras tanto, el esposo investiga el caso. Finalmente, descubre que fue el ginecólogo de su esposa el culpable. La inseminó a escondidas. El médico pertenece a un grupo de fanáticos anti-racistas. Quieren luchar contra el racismo metiendo niños negros en la barriga de mujeres blancas y así mezclar la población. De esa forma, el hombre blanco ya no podrá rechazar el hombre negro.

La pareja vuelve a la normalidad, la mujer sale de su crisis y el padre acepta el bebé como su hijo. El médico está encarcelado y la justicia investiga el grupo político.

Historia 2:

El hombre acepta el niño pero en apariencia. Para vengarse, empieza a engañar a su mujer con una asiática y la embaraza. Cuando nace el bebé, el esposo revela a la esposa el engaño. La mujer se decide a revelar también que tuvo un amante. Es un empate. Se perdonan y se presentan los amantes. Deciden vivir todos juntos, esposos, niños, amantes, como una familia recompuesta. El amante negro sale con la mujer asiática y tienen bebés. De este caso, se inventó la imagen de propaganda de United Colors of Benetton.


El Rey de los mendigos.


El Rey de los mendigos.

 

Serie Multitramas / tema profesional / Mundo de los barrenderos.

Personajes: barrendero atlético / ingeniera vecina / Rey de los mendigos / artista no barrendero / mendigos / burguesa.

Trama “Rey de los mendigos y bajos fondos “en 5 episodios:

Capítulo 1: Los recicladores reciclan la basura de forma caótica. Uno de ellos, más astuto y carismático, empieza a convencer a todos  de aplicar unas reglas para que la recolección sea mas organizada, más eficiente y entonces más lucrativo. Atribuya a cada uno una especialidad: el reciclador de solo aluminio, el reciclador de solo papel… Los habitantes de la calle lo coronan Rey de los mendigos. El Rey encuentra el artista y se crea una amistad.

Capítulo 2: El Rey de los mendigos inventa un sistema de centralización del dinero de los recicladores con un fondo de solidaridad. Todos dan un decimo de su salario para alimentar el fondo. El fondo sirve para ayudar los más frágiles… El artista pide al Rey de buscar materiales específicos para crear unas obras plásticas. Todos los recicladores participan.

Capítulo 3: Unos ladrones atracan con pistola la casita del Rey y roban el dinero de todos los salarios. El Rey está acusado de complicidad. El artista está decepcionado. Se rompe la amistad.

Capítulo 4: Se demuestra la inocencia del Rey. El artista se reconcilia y vende las obras de arte en una subasta. Reparte las ganancias entre los recicladores. Hacen una súper fiesta.

Capítulo 5: El Rey monta un sindicato oficial de recicladores. Defiende sus derechos y mejora sus condiciones de trabajo.  Está mediatizado y poco a poco la sociedad civil reconoce el papel importante de los recicladores en la ciudad. El artista se hace famoso y el Moma de Nueva York le compra obras.




Cuatro puntos de vista.


 

Historia 4 puntos de vista.
Sonido: Una sola música, videoclip.
Historia:  La pantalla se divide en cuatro pantallas porque se trata de la historia de un accidente de carro dónde hay cuatro protagonistas y cuatro puntos de vista diferente. El último plano es el mismo para las cuatro pantallas.
1-      El conductor : contenido de acción (persecución, velocidad)
2-      La peatona: contenido de ciencia ficción ( E.T, robots, luces, imagen distorsionada)
3-      El enfermero: contenido erótico ( gros plans piel erizada, senos, piernas)
4-      La hormiga: contenido  naturaleza hostil ( catástrofe, objetos que caen, enemigos)
Conductor carro
El hombre baja las escaleras de un edificio corriendo. Llega a la calle. Tropieza. Empuja un transeúnte, quien se queja. Para frente a un carro. Intenta abrir la puerta del carro con afán. Las llaves se caen al piso. Las recoge. Se sienta. Se abrocha el cinturón. Arranca el motor. Maneja a toda velocidad por las calles. Pasa el semáforo en rojo. Una mujer con cochecito sube rápido al andén para evitarlo. En el espejo se ve las luces de un carro de policía que viene por atrás. Acelera. Pasa carros. Cambia de filas.  Está bloqueado detrás de un bus. La luz de la policía se acerca. Pasa el bus por la derecha. Atropella una  mujer. Las bolsas de compras de la mujer rebotan sobre el capot. Él tiene la cabeza sobre el timón. A la ventana se presenta la pistola de un policía. Las policías lo sacan del carro y lo botan al piso. Le pasan las esposas. Una ambulancia llega. Lo levantan y lo acuestan sobre el capot del carro de la policía. Lo esculcan.Se rebela. Le dan un puño. Pasa frente a la persona herida. Lo suben al carro de la policía. Prenden las luces y el carro se va. La ambulancia al lado arranca y sigue. Se pierden en el tráfico.
Enfermero ambulancia
El hombre camina por el corredor del hospital. Pasa por un hall y saluda a la recepcionista quien le contesta con un gesto de la mano y una risita coqueta. Se baja y ata los cordones de su zapato para mirar las piernas de una mujer. Saluda a un medico con un apretón de mano muy viril. Empuja una puerta de vaivén. Se cruza con una enfermera manejando una camilla con un paciente. Le cede el paso, ella le sopla un beso. Para frente a su casillero. Abre la puerta. Fotos de mujer desnudas están colgadas en el interior de la puerta. Se quita la camisa y se mira en un espejo. Juega a mover sus pectorales. Se pone el uniforme de enfermero. Un colega llega y caminan juntos por un corredor hasta llegar al garaje, se suben en una ambulancia. Maneja por las calles. Recibe una llamada por el walkie-talkie, prende la sirena y acelera. Llega en el lugar de accidente. Ve a la mujer en el piso. La falda está levantada. Deja su maleta en el piso. Le da los primeros auxilios, presión, pulso. Le hace preguntas pero ella no responde. Le abre la camisa y se le ve el sostén. Le hace respiración boca a boca mientras le mira el pecho. La sube a una camilla y la montan en la ambulancia. El colega cierra las puertas y maneja. Él sube con ella. La desnuda. La morbosea y la acaricia mientras ella tiene delirio. Le pone una mascara para respirar. Ella cierra los ojos y se duerme profundo. La ambulancia se va en el tráfico tras el carro de la policía.
Peatona
Una mujer muy bella está probando vestidos en el probador de un almacén de lujo. Se mira en el espejo, escoge gafas. Paga la compra. Recibe una bolsa. Empuja la puerta y camina por el andén. Recibe un mensaje en su celular. Se puede leer un texto de ruptura. Se pone mal y empieza a caminar de forma desordenada. Se tuerce el tobillo, se quita los tacones y camina descalza. Empieza a teclear un mensaje. Va caminando cabeza agachada. Tiene muchas bolsas y la molestan para caminar. Cruza la calle y la atropella un carro. Ve una iluminación blanca. Luces de colores voltean. Un extraterrestre con rasgos antropomórficos aparece encima de ella. Ve los labios que se mueven.  Cuando mueve la cabeza a la izquierda y a la derecha, ve diferentes tipos de extraterrestres y robots que pasan. Unas manos E.T recorren su cuerpo. Una cabeza E.T se asoma, se aleja, se asoma, se aleja. Ve su lengua E.T fuera e inmensa. Ella se pone a levitar en el aire y entra en una nave. Un E.T la recibe a dentro de la nave. Empieza a tocarla con sus manos extrañas. Se cierran las puertas de la nave y se pone a temblar las paredes. El E.T le coloca un aparato extraño con tubos sobre la cara. Las luces de colores aparecen otra vez y finalmente todo se oscurece. Una ambulancia arranca tras un carro de policía.
Hormiga
Camina en el ambiente selvático de una maceta. Atraviesa un charquito. Se limpia las antenas. Se encuentra la colilla de un cigarrillo, se la sube y baja. Se pega a una telaraña. Se envuelve más. La araña llega, pelean. Logra salvarse recogiendo un palito y envolviendo la araña en su propia tela. Camina sobre hojas secas. Encuentra una bolsa de papas fritas, se entra y come. Una mano humana gigantesca se acerca, aplasta y entierra un cigarrillo a su lado. Camina y encuentra otra hormiga. Saluda con las antenas. Camina y se topa con una pared de cemento, la sube. Llega a la cima, está en equilibrio y se baja todo la pared hasta el andén. Camina sobre el asfalto y se ve unos zapatos pasar. Un zapato se acerca y casi la pisa. Una llanta de carro le pasa justo en frente y para. Cambia de dirección pero pasa lo mismo. Ella prueba las llantas con sus antenas. Muchos zapatos la rodean. El piso tiembla. Una maleta cae a su lado. Sube y llega sobre la camisa del enfermero. Se levanta de dos patas y observa el interior de la ambulancia y la mujer desnuda. Una ambulancia arranca y sigue un carro de policía.



Un encuentro.


Una historia construida con los Arcanos del Tarot.

Título: Un encuentro.

Acto 1
El Carro: triunfo, gloria, éxito, progreso, ambición.
Sandra Milton es una joven ejecutiva. Bella, exitosa, ambiciosa, acaba de salir de las mejores universidades de Estados Unidos. Esta prometida a una carrera brillante. Se muda a Nueva York para un nuevo trabajo en el mundo financiero de Wall Street.
Giro 1: La Fuerza: voluntad, inteligencia, coraje.
Sandra en su nuevo trabajo encuentra a un colega muy interesante. Tom Rapperswill es jefe de un departamento importante. La invita a cenar y empieza a seducirla con su inteligencia. Ella lo admira por su carisma, demuestra mucha voluntad y coraje. Salen juntos, parecen la pareja prefecta.
Acto 2
El diablo: seducción, sexo, fascinación, energía.
Están muy enamorados y comienzan a vivir una pasión con mucho sexo, energía y vitalidad.
El Colgado: altruismo, sacrificio, amor, filantropía.
La empresa propone a Sandra un mejor trabajo pero en Boston. Por altruismo, ella renuncia a esa oportunidad. Desaparece poco a poco tras su novio brillante. Parece la sombra de ella misma. Pierde todos sus objetivos personales.
Giro 2: El Sol: felicidad, nobleza, unión, paz, ruptura, mentira, ceguera.
Está feliz y se siente muy unida a Tom. Entra en un estado de ceguera. Tom es mentiroso y la engaña. La implica en su trabajo y utiliza sus conocimientos de los mercados de la bolsa.
Un día, Sandra descubre que la está manipulando para comprar productos financieros, engañar a obreros, sacar beneficios y dejar a esas personas en banca rota.
Acto 3
El loco: locura, incoherencia, pérdida del sentido común.
Sandra se derrumba. Entra en choque con él. Tom la amenaza. Piensa en expulsarlo, denunciarlo, matarlo, rembolsar a la gente. Acude a otros colegas pero todos son cómplices. Actúa de forma desesperada, sin dirección.
El Ermitaño: depresión, misantropía, solitud, castidad, sabiduría, prudencia, alta espiritualidad.
Sandra abandona toda forma de represalias. Se muda y se esconde en el apartamento humilde de Milou, una amiga del pueblo donde nació. Una chica sin pretensión pero con alta espiritualidad. Aquí Sandra conoce momentos de depresión, solitud y misantropía. La herida se cierra día tras días. Decide emprender una nueva trayectoria y se lanza en el proyecto de microcréditos para ayudar a las mujeres pobres.

 


jueves, 16 de agosto de 2012

Colombianada.1.



Cortometrage escrito según el Paradigma de Syd Field.

 

Acto 1= Exposición
Gaelle, una profesora francesa, sale del liceo. Se despide de sus colegas mientras camina por los corredores. Saluda a los porteros. Está sonriente. Camina derecho por las calles de Bogotá con mucha alegría. Saca su teléfono de su cartera. Llama a su novio. Conversa mientras camina. Se pone a cantar como un loro porque entre ellos es un código de enamorados. Gira a la izquierda.
Plot point 1-------} Una mano le arranca por detrás el teléfono. Sorprendida, da la vuelta. Un hombre joven vestido de negro se va tranquilamente en sentido inversa con su teléfono en la mano. Gaelle queda boquiabierta. Un sonido agudo casi inaudible le sale de la boca. Arranca un paso. Para. Duda. Finalmente corre tras el ladrón. El ladrón pasa en velocidad 2.
Un señor de corbata sale de un edificio y le pregunta gritando que le pasa. Ella, en un grito estrangulado, le contesta dos palabras “ladrón-celular». El señor sin pensarlo dos veces se pone a correr a su lado. Ella se motiva y corre más rápido. El ladrón pasa en velocidad 3.
A lo lejos, una patrulla de policía a moto llega por la misma calle y de frente al ladrón. El ladrón gira a la derecha para escapar a sus perseguidores y entra en un parque. La moto lo alcanza y el policía pasajero le da una patada que lo tumba por el césped boca abajo. Le pone las esposas tras la espalda y lo mantiene en el piso con un pie encima. Le arranca el celular de la mano. El señor de corbata filma la escena y toma varias fotos del evento. Como el celular sigue timbrando, el policía le dice a Gael de contestar. Lo que ella hace inmediatamente. Habla con mucho cariño al novio preocupado y le lanza un grito de loro. Todos la escuchan.
Acto 2= Confrontación
Los dos policías, el ladrón y Gaelle van caminando hacia el puesto de emergencia más cercano. El celular está guardado como prueba. Ahí interrogan el joven, toman los datos de la víctima, pero explican que no se puede hacer ninguna denuncia en este centro. Hay que atravesar la ciudad para denunciar frente a un fiscal. Gaelle pasa de sonrisa a desesperación. Esa vuelta se puede demorar horas y ella tiene una cita que no se puede cancelar. El policía le sugiere de ir a la cita mientras la esperan, incluso el ladrón esposado a su silla. Gaelle recupera un poco el ánimo.
Midpoint-------} Gaelle corre por las calles, entra en un edificio, habla con el recepcionista, sube en ascensor. Un señor serio de saco cuello tortuga la hace entrar en un consultorio. Un escritorio, un sillón y un diván son los únicos muebles de la sala. Gaelle se acuesta, el señor se sienta. Gaelle empieza su sesión de psicoanálisis. La conversación unilateral trata del dilema de Gaelle: ¿Cuál es su lugar en el mundo? ¿De qué lado está, del lado de la burguesía o del lado de la delincuencia? ¿Qué escoger? ¿Cuál es su figura masculina preferida, el ladrón o el policía?
Toma la decisión de liberar el ladrón. La sesión se acaba. Gaelle se despide del psicoanalista. Sale del edificio. Regresa al puesto de emergencia. Anuncia a la policía que está muy cansada, que prefiere volver a casa, en fin no quiere denunciar.
Plot point 2-----} La policía no le quiere devolver su celular y le proponen acompañarla en sus trámites. Gaelle se tensiona. Está agotada. Pretexta no tener gasolina en el carro para atravesar la ciudad. Los policías siguen con la propuesta de acompañarla. Después de tantos argumentos y contra-argumentos, no tiene otra forma que aceptar.
Acto 3= Resolución
Se acerca con el carro del puesto de la policía. Se montan el policía y el ladrón esposado. Se van a la bomba a tanquear. Mientras atraviesan la ciudad, conversan relajados como pares de amigos. Llegan a la fiscalía. Numerosos ladrones están esposados a las sillas. Los tres personajes diligencian los papeles. Se despiden todos con mucha cortesía. Cuando Gaelle llega a su casa, su novio le pregunta cómo le fue en su día. Ella contesta naturalmente “muy bien, muy bien ¡Ayy no! Sabes que, el gatito de la vecina se murió”. “¡verdad!”.